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No. 16 (Rojo, café y negro)
Mark Rothko (1958) Estados Unidos |
El trabajo del artista nacido en Latvia (antes Rusia) Mark Rothko, llegado a Norteamérica en 1913, se caracteriza por su rigurosa atención a los elementos formales de la obra, como el color, la forma, el balance, la profundidad, composición y escala. Rothko fue uno de los artistas más prominentes de la denominada Escuela de Nueva York, cuyo estilo es mejor conocido como "Expresionismo abstracto". Junto con uno de sus amigos y artistas contemporáneo suyo de nombre Adolph Gottlieb, Rothko redactó diversos manifiestos filosóficos, los cuales serían el fundamento de su arte por venir. Ambos artistas se proclamaban "a favor de la expresión simple del pensamiento complejo; a favor de las formas a gran escala por su capacidad de impacto inequívoca, así como de las formas planas porque éstas destruyen la sensación de ilusión y revelan la verdad pura". Estas ideas se reflejan en este trabajo de 1943, en el cual los pigmentos oscuros y opacos destacan la superficie plana de la obra, pero al mismo tiempo, las tonalidades y las capas de color, una sobre otra permiten reflejar cierta profundidad en la obra. La composición del cuadro y la manera en que los colores fueron aplicados invitan a la contemplación por parte del espectador, y crean un ambiente de silencio y reflexión. Rothko buscaba que sus pinturas pudieran hacer sentir al público momentos de frustración y misterio, que son sensaciones humanas que el artista experimentaba durante el atardecer, al caer la noche. La obra se exhibe en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y tiene unas medidas de 270 x 297.8 cm. |
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