El Mundo del Museo





Ingresar Facebook Twitter  


Rafael Lozano-Hemmer
Artista electrónico
(1967)
México
Rafael Lozano-Hemmer nació en 1967 en la Ciudad de México. Tuvo formación como físico y químico en Canadá, pero debido a la influencia de sus amistades durante su estancia universitaria se interesó por las artes. Su obra artística no se enmarca dentro de las artes visuales en el sentido estricto, sino que busca establecer relaciones entre diferentes disciplinas como la electrónica, la arquitectura y el performance. Fue el primer representante mexicano en la Bienal de Venecia, luego de cincuenta años de ausencia de cualquier participación de México en dicho encuentro artístico, y se presentó con una muestra individual titulada "Algunas cosas pasan más veces que todo el tiempo". Las obras de Rafael Lozano-Hemmer buscan utilizar soportes tecnológicos para crear espacios artísticos de participación colectiva, interviniendo el espacio público. Bajo la idea de que la época actual plantea retos sobre la individualidad, la tecnología y el constante paso del tiempo en nuestras vidas, Lozano-Hemmer señala que sus creaciones apuntan a la posibilidad del espectador de autorrepresentarse en su obra, y lo invitan a reflexionar sobre acerca de sus experiencias al acercarse a dichas plataformas artísticas. Actualmente, Lozano-Hemmer vive y trabaja en Montreal, Canadá.
  Me Gusta
Libros Fotos Videos Mapas Audios

Museo relacionado Más


Museo de las Civilizaciones de Costa de Marfil
Costa de Marfil
Localizado en la ciudad capital de Abidjan dentro de un jardín botánico, el Museo de las Civilizaciones comprende un gran acervo de la cultura material del país. En este espacio se pueden apreciar máscaras, estatuas, mobiliario, instrumentos musicales, utensilios, textiles, objetos arqueológicos y Arte Contemporáneo de la nación. El edificio consta de una superficie de 680 m2 donde se ubican las salas de exhibición; un edificio en forma de "U" donde se ubican las oficinas y la colección de reserva; y un edificio de planta rectangular destinado a almacenamiento. La creación de este museo surgió a partir de la creación del Centro Artesanal en 1942, fundado por el artista Pierre Mauzé bajo la iniciativa del gobernador Hubert Deschamps. En 1944, el Arq. Jean Luc Tournier fundó un centro regional del Instituto Francés de África del Norte denominado CENTRIFAN, y en el edificio anexo en forma de "U" estableció una exposición permanente con piezas de madera tallada del artista Niamien Konan. En 1947, se conformó un equipo para administrar la institución y ésta se convirtió en centro para las humanidades unido al Ministerio de Educación en 1960. A partir de la década siguiente, el museo es responsabilidad del Departamento de Cultura de la nación. En la actualidad, el museo emprende un programa de apoyo a artistas nacionales contemporáneos, ya que en conformidad con el mandato del museo su trabajo demuestra la continuidad artística de la humanidad. Entre la colección de Arte Contemporáneo del museo se pueden apreciar las obras distinguidos creadores como Christian Latier y Fréderic Bruly Bouabre. ...
  Me Gusta
Libros Fotos Videos Mapas Audios

Obra relacionada Más


Almacén de corazonadas
Rafael Lozano-Hemmer
2006
Esta obra de Rafael Lozano-Hemmer, creada para montarse en la ex-fábrica "La Constancia" en Puebla, México, muestra claramente la tendencia del autor a combinar lo significativo con lo momentáneo mediante un soporte técnológico. Es una constante que podremos apreciar en su producción artística. "Almacén de corazonadas" consiste en un medidor de frecuencias cardíacas similar al que se instala en algunos aparatos para hacer ejercicio. Al posar alguien sus manos en los sensores, capta su frecuencia cardíaca y la envía, mediante una programación creada por Rafael Lozano-Hemmer, a una de cien bombillas instaladas dentro de la sala en la que se monta la obra, prendiendo y apagando al ritmo de su corazón. Cuando una persona más posa sus manos en el sensor cardíaco, hace que el pulso de la persona anterior se transfiera a la siguiente bombilla, y el suyo se proyecta donde anteriormente estaba la frecuencia anterior. Esto se puede repetir hasta que todas las bombillas repiten el pulso de cada una de las personas que interactuaron con la obra, pero dado que sólo hay cien bombillas, al exceder ese número se van eliminando las frecuencias más antiguas, dando paso a las nuevas frecuencias registradas. Con esta obra, sorprendente por el juego entre luz y sombra, dado que la habitación en que se monta está a oscuras, Lozano-Hemmer nos invita a reflexionar sobre la dualidad entre vida y muerte, entre las personas que se van y las que vienen detás. (Fotografía: Régine Debatty on flick.com, 16 de noviembre de 2007) ...
  Me Gusta
Libros Fotos Videos Mapas Audios


Copyright © Tercer Escalón Editores.