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San Miguel Arcángel
Anónimo (1770) México |
La gran mayoría de este tipo de esculturas polícromas, conocidas con el nombre de "estofados", son piezas anónimas cuya procedencia se ignora debido a que durante la época colonial, y también en los tiempos modernos, muchas de éstas fueron removidas de sus retablos originales. Por esta razón, los estofados que han llegado hasta nuestros días nos permiten únicamente conocer sus técnicas de manufactura y características. No obstante, los estofados son testimonios de la vida religiosa durante el Virreinato en México. Para elaborar una escultura estofada se requería la participación de dos gremios: los escultores y los pintores, los cuales se fundaron en la Nueva España en los años de 1557 y 1568 respectivamente. Los primeros frailes misioneros introdujeron la técnica europea de la escultura estofada, cuya tradición se instauró en los talleres conventuales y los mencionados talleres gremiales. El objeto de su creación fue abastecer de imágenes religiosas y ornamentos a las diversas iglesias y parroquias que comenzaron a surgir en este tiempo por todos los rincones del país, de manera que apoyaran a la evangelización de los indígenas. Para crear una escultura estofada, se requería en primera instancia la labor del escultor, que tallaba la madera para crear la "figura de bulto", es decir, que está tallada por todas sus caras. Posteriormente pasaba a manos del pintor, el cual preparaba la figura con una base de cola y yeso. Al secar, el pintor aplicaba el "bol", que consta de una tierra rojiza fina y molida a la que se agregaba un aglutinante. Éste servía para facilitar la adhesión de la "hojas de oro", las cuales eran trabajadas por el gremio de los batihojas. Una vez lista la escultura con la capa dorada, se pintaba sobre el oro con diferentes colores mezclados con yema de huevo, para crear el brocado de los ropajes. Las primeras esculturas estofadas se decoraban con colores más sobrios mientras que, hacia finales del siglo XVIII, la paleta de colores era más brillante. Además, se agregaron otros elementos ornamentales, como pelo de animal, encaje, ojos de vidrio y dientes de marfil para crear una apariencia más animada y realista. La presente escultura representa a San Miguel Arcángel y se exhibe en el Museo Amparo de Puebla. Museo Amparo |
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