El Mundo del Museo





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El árbol de la vida
Roberto Montenegro
(1922)
México
Este mural fue el primer encargo del programa educativo de José Vasconcelos. Roberto Montenegro, recién regresado de Mallorca, obtuvo este encargo, para el cual eligió como ayudante al pintor Xavier Guerrero. Este mural ha sufrido con el tiempo modificaciones diversas, en parte por los trabajos de restauración de 1944. El mural decora el ábside del ex templo del antiguo Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo, donde actualmente se ubica el Museo de las Constituciones. Este edificio albergó la Hemeroteca Nacional en la década de los 40; para dicha empresa, el mural fue restaurado en conjunto con el edificio y por tanto, perdió bastante de su diseño original. Montenegro reprochó el corto tiempo que Vasconcelos destinó para la ejecución de este mural que debía llevarse a cabo en tan solo un mes. Se le hizo al artista un contrato por 1,500 pesos para su ejecución, que en aquel entonces representaba una suma precaria. El mural fue ejecutado con la técnica de fresco y encáustica. Su composición es clara: al centro, como un eje vertical que divide el mural en dos secciones, se eleva la imagen de un árbol frondoso en cuyo tronco aparece la figura de un caballero con vestidura medieval. Originalmente, este hombre no había sido contemplado en el primer diseño. Un San Sebastián estaba en su lugar, pero fue "vestido" poco después, probablemente por disgusto de José Vasconcelos. El follaje del árbol, rico en flores, frutos y animales ha sido comparado con los diseños de las lacas michoacanas. Estos esquemas probablemente provienen del "Método de dibujo" que el artista Adolfo Best Maugard creó para enseñanza de la técnica artística en aquellos años, del cual tuvo conocimiento Montenegro. A ambos lados del caballero se aprecian doce figuras femeninas cuyos cuerpos forman líneas ondulantes a ambos lados del árbol. Estas líneas de contorno recuerdan a la obra simbolista del mismo autor, como se aprecia en su figura femenina de "Salomé". Sin embargo, estas figuras visten túnicas y peplos, por lo que remiten a la época grecolatina. Esta referencia a la antigüedad clásica es clara coincidencia con el pensamiento humanista de los artistas del Ateneo de la Juventud, una asociación conformada por diversos artistas e intelectuales de la época, entre ellos Vasconcelos. También, estas musas a ambos lados del caballero aparecen como friso o decoración longitudinal de un templo griego. Algunos historiadores han interpretado que las doce mujeres simbolizan las horas del día, en otra afirmación, el tiempo. Por tanto, el árbol de la vida pareciera representar un árbol cósmico donde el hombre es el centro del universo y habita el tiempo y el espacio. El fondo del mural es de un brillante color dorado, y debajo de él se aprecian con claridad una serie de azulejos decorativos diseñados por el artista Gabriel Fernández Ledezma. El ábside conde aparece el mural está rematado por un arco decorado con motivos vegetales. Este es un ejemplo del primer momento del muralismo mexicano, caracterizado por su ausencia de contenido político, el decorativismo y la representación de valores culturales autóctonos, tanto por los motivos animales y vegetales, así como por la imagen de la onceava mujer con rasgos indígenas. Otros nombres que ha recibido el mural son "El árbol de la ciencia" y "La danza de las horas". A causa de la restauración que se hizo al mural en 1944, para la cual no fue debidamente consultado el artista, la obra no aparece firmada.
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Museo de las Constituciones
México
Este museo perteneciente a la Universidad Nacional Autónoma de México se ubica en el inmueble histórico que fue el Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo, fundado en 1572 por la Orden de los jesuitas. Una larga historia se desprende de los muros de este antiguo recinto colonial. La iglesia quedó abandonada cuando la Compañía de Jesús fue expulsada de la Nueva España en 1767, y el edificio fue ocupado por los curas del Sagrario metropolitano. Todos los retablos, pinturas y obras litúrgicas fueron dispersados a otros templos y a la Catedral. En 1822, el edificio fue convertido en salón de sesiones del Congreso, y fue en este lugar donde Agustín de Iturbide realizó su juramento como emperador en mayo del mismo año. En 1824, el Congreso constituyente se reunió en este espacio para redactar la primera constitución del país, y en octubre del mismo año tomaron sus cargos el primer presidente de México, Guadalupe Victoria, y el vicepresidente, Nicolás Bravo. Cinco años más tarde, el Congreso pasó a ocupar un salón construido ex profeso en el Palacio Nacional. Durante la década de 1840, la Iglesia celebró oficios religiosos quedando nuevamente abandonada en 1850 cuando el edificio fue ocupado como cuartel y luego Biblioteca del Colegio de San Gregorio. En 1853, la Orden jesuita fue restituida, pero tres años más tarde tuvo el mismo destino que las demás órdenes religiosas del país que fueron suprimidas. Durante la Intervención francesa, el inmueble fue ocupado por el ejército opositor, y fue hasta el año de 1882 que se le dio un uso distinto a sus espacios como correccional de menores. En 1920, por iniciativa del entonces Secretario de Educación Pública José Vasconcelos, el inmueble fue restaurado. Sus muros fueron dispuestos para la creatividad de la primera generación de muralistas del país. La cúpula del templo fue intervenida por la obra "El Zodiaco", de Xavier Guerrero. En 1921, Roberto Montenegro ejecutó el mural "El árbol de la ciencia", conocido también como "El árbol de la vida", considerado como la primera obra mural moderna. Los artistas Gabriel Fernández Ledezma y Julio Castellanos fueron sus ayudantes. Montenegro y Jorge Enciso diseñaron los vitrales del edificio con los temas de "Vendedora de pericos", "El jarabe tapatío", y "Escudo de la Universidad Nacional de México", ejecutados por Eduardo Villaseñor. En el inmueble se pueden apreciar también decoraciones con azulejos diseñados por el artista Fernández Ledesma. Durante la década de los veinte, el edificio albergó las oficinas de Campaña contra el Analfabetismo, la Escuela Popular Nocturna de Música, a cargo de Jesús Reyna Araoz en 1927, y posteriormente albergó un Museo de la Industria. Entre 1927 y 1930, los directores de la anterior Academia de San Carlos, Alfredo Ramos Martínez y Diego Rivera, convirtieron la nave del templo en espacios para talleres. En 1929, la antigua iglesia pasó a formar parte de la Universidad Nacional Autónoma de México. En los primeros años de 1940, el edificio fue remodelado por los arquitectos Jorge Medellín y Alfonso Pallares, y en 1944, el entonces presidente de la República, Manuel Ávila Camacho, inauguró la Hemeroteca Nacional en este lugar. Las publicaciones periódicas encontraron su nuevo espacio repositorio en el edificio de la actual Hemeroteca Nacional en la Ciudad Universitaria en 1979, diseñado por el arquitecto Orso Núñez. En 1995, el antiguo templo de San Pedro y San Pablo albergó el Museo de la Luz, creado por el Dr. Jorge Flores, la Dra. Ana Cetto y el Dr. Luis Peña. Fue en el año 2010 que por iniciativa del entonces rector de la Universidad Nacional, José Narro Robles, la UNAM creó el actual Museo de las Constituciones. Cada uno de los espacios de este museo está dedicado a la presentación del contexto social y político en que fueron formuladas las diversas constituciones de nuestro país, así como su vigencia. Comienza el recorrido por la Constitución de Cádiz de 1812, vigente en los últimos años del virreinato, y la creación posterior de la Constitución de Apatzingán en 1814 por José María Morelos y Pavón. Continúa el recorrido por la exposición sobre la Constitución de 1824 que fue elaborada en este mismo espacio del ex templo. A continuación se presenta un espacio dedicado al análisis de las Constituciones de 1836 y 1843, seguidas por el Acta Constitutiva de Reformas de 1847. El espacio siguiente aborda el contexto en que fue elaborado el Plan de Ayutla y la lucha entre los partidos liberal y conservador, seguido de un espacio dedicado al análisis de la Constitución Federal de 1857, la cual dio origen a los Estados Unidos Mexicanos. Las últimas salas están dedicadas a la presentación de las Leyes de Reforma, incorporadas a la Constitución de 1857 por la República Restaurada de Manuel Lerdo de Tejada. Finaliza el recorrido con una breve historia del pasado mexicano, desde el período del Porfiriato y la Revolución mexicana hasta la instalación del Congreso Constituyente, el cual elaboró nuestra Carta Magna actual el 5 de febrero de 1917. ...
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La Fiesta de la Santa Cruz
Roberto Montenegro
1923
Roberto Montenegro (1887 - 1968) fue un artista cuyo trabajo se inserta dentro de la corriente modernista de México. Nació en Guadalajara y desde joven se muda a la capital metropolitana para ingresa a la Escuela Nacional de Bellas Artes, donde obtiene una pensión para estudiar en Europa. A su regreso a México, el anterior Ministro de Educación Pública José Vasconcelos lo invita a realizar este mural titulado "La Fiesta de la Santa Cruz", en el muro oriente del Ex Colegio de San Pedro y San Pablo, erigido en 1572 y ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México. En este lugar, actualmente se localiza el Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble. Como su título lo indica, el tema del mural es la festividad de los trabajadores de la construcción que tiene lugar el 3 de mayo, fecha que inaugura el comienzo de la temporada de lluvias y de siembra. En el lado inferior izquierdo, aparecen las figuras de un soldado, un campesino y un obrero quienes representan "la trinidad positiva", es decir, los tres personajes de la revolución y transformación del país. En el grupo de figuras contiguo aparecen las imágenes de una mujer blanca entregando un libro a una niña, hecho que simboliza el pensamiento ateneísta, es decir, la cultura clásica educando a la raza indígena como el fundamento de nuestra cultura. Asimismo se advierte la figura de una mujer que porta el escudo de la universidad y las tres mujeres restantes que representan a las artes. En la parte superior, se observan los retratos de dos historiadores que presencian la festividad: Artemio del Valle Arispe y Francisco de Icaza. A pesar del título que indica la festividad de la Santa Cruz, el tema del mural realmente representa "la reconstrucción de México por obreros e intelectuales", pues tanto unos como los otros aparecen representados en el mural y edificando un monumento colonial al fondo. Diez años después de su creación, Montenegro realizaría los murales restantes de la escalara que llevan el título de "Reconstrucción", en conjunto con la bóveda....
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